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Territorios No Autónomos: las Colonias del siglo XXI


En el marco de la Semana Internacional de Solidaridad con los Pueblos de los Territorios No Autónomos – 25 al 31 de mayo de 2012 según Naciones Unidas, la igualdad de derechos y la libre determinación deben guiar todos los procesos de independencia.

Cerca de dos millones de personas viven bajo ‘dominio colonial’ en los 16 territorios no autónomos que reconoce Naciones Unidas. Malvinas, Sáhara Occidental, Bermudas, Islas Caimán, Gibraltar, Guam, Anguila, Islas Turcas y Caicos, Islas Vírgenes Británicas, Islas Vírgenes de los EEUU, Montserrat, Nueva Caledonia, Pitcairn, Samoa Americana, Santa Elena, Tokelau. De acuerdo con el Derecho Internacional, su proceso de descolonización sigue abierto. Son las máculas de un mapa político cambiante: en 1945, cuando se gestó la ONU, la cifra ascendía a 750 millones de personas, casi la tercera parte de la población mundial. Más de 80 regiones estaban entonces sometidas a la legislación y costumbres de sus ‘conquistadores’. Desde entonces, el colonialismo ha desaparecido prácticamente del mapa. Pero hay territorios en los que el proceso encalló. Y otros que no han querido modificarlo.

Los casos divergen desde los más sangrantes, como el del Sáhara Occidental, invadido por Marruecos mientras la potencia administradora —España— se mantenía al margen y la población huía a campos de refugiados a la espera de un referéndum que no llega, a fórmulas pactadas con los ‘administradores’, como las de los Territorios británicos de Ultramar, antiguas colonias con Parlamento y gestión local propios, pero con un gobernador elegido por Isabel II que asume Defensa y Exteriores. Gozan además de un régimen de impuestos que las convierte en paraísos fiscales y atrae dinero de todo el mundo. Quizás por eso, aunque han celebrado plebiscitos, han optado por la soberanía británica. La fórmula les es rentable. «Los pequeños territorios suelen preferir quedarse bajo la potencia administradora porque les da un estatus más seguro que si fuesen independientes. En el caso de los de Ultramar, se suma además el tema fiscal, que les permite vivir muy holgadamente dependiendo de los ingleses», explica Juan Soroeta, experto en Derecho Internacional de la Universidad del País Vasco.

Naciones Unidas ha dictado infinitas resoluciones para acabar con la situación de los territorios no autónomos —a los que da tres opciones: la libre asociación, la independencia o la integración con otro estado—. En 1960, la Asamblea General aprobó la ‘Declaración sobre la concesión de independencia a los países y pueblos coloniales’, en la que se afirma que todos tienen derecho a la libre determinación —excepto aquéllos en los que no se reconoce una población previa, como Malvinas y Gibraltar y se proclama la necesidad de poner fin «rápida e incondicionalmente» al colonialismo. Un año después se creó el Comité Especial de Descolonización o ‘Comité de los 24’, encargado de supervisar los procesos, que se reúne anualmente y ante el que deben responder los administradores. De acuerdo con la teoría, todos deben priorizar los intereses de sus territorios dependientes, pero, como es habitual en ‘terreno ONU’, las ideas suelen quedarse en eso, ideas. Así lo explica Soroeta: «Los miembros permanentes del Consejo de Seguridad suelen tener intereses en los territorios no autónomos y vetan todas las resoluciones que puedan perjudicarles, como en el caso de Francia y el Sáhara —que vota a favor de Marruecos—, mientras que las resoluciones se quedan en el terreno débil de la Asamblea».

Según la Carta de Naciones Unidas —Capítulo XII—, la igualdad de derechos y la libre determinación deberían guiar los procesos de independencia. Se crearon además fórmulas intermedias como el ‘régimen de administración fiduciaria’ para 11 regiones que fueron administradas con arreglo a mandatos de la ONU, segregadas de países derrotados en la II Guerra Mundial o colocadas bajo ese régimen por los estados encargados de su administración. Las 11 han alcanzado ya la libre determinación mediante la independencia o la libre asociación. Puerto Rico o Hawai son algunos ejemplos. Hoy quedan sólo 16 territorios no autónomos, la mayoría —10— controlados por Reino Unido. EEUU administra tres y Francia, uno. Naciones Unidas distingue además dos ‘territorios transferidos’: el Sáhara Occidental, traspasado por España a Marruecos y Mauritania en 1976, y Tokelau, cuya soberanía pasó Reino Unido a Nueva Zelanda en 1948. Pero no reconoce ninguno de los dos actos. Ésta es la lucha de los países no autónomos.

Ver mapa con la ubicación de los 16 territorios no autónomos en: 

http://www.elmundo.es/especiales/2012/internacional/malvinas/otros-territorios/index.html

http://www.elmundo.es/especiales/2012/internacional/malvinas/aniversario.html

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